miércoles, 20 de abril de 2016

Yo es que no me aclaro con el metro...

Yo es que no me aclaro con el metro... Eso es lo que piensan muchos cuando les toca enfrentarse al susodicho. Y digo enfrentar porque para muchos es un auténtico suplicio bajar al subterráneo, mirar el mapa y averiguar que líneas y que transbordos ha de hacer para llegar a su destino. Y para que esa es precisamente la clave, el mapa.

El metro es en realidad un servicio indispensable para muchos, sobretodo para quienes viven en ciudades grandes y lo usan para desplazarse habitualmente, y a´un así casi nadie lo domina a la perfección´o, tan solo memorizamos la ruta que tomamos habitualmente.
Metro: Modo Hard

Parte del problema viene de que las ciudades no paran de crecer, a un ritmo alarmante dicho sea de paso. Lógicamente, las redes de transporte crecen con ellas y el mapa de las rutas se hace cada vez m´as complejo.

Quizás para algunos fuera una obviedad pero recientemente se ha podido constatar empíricamente que los planos de metro alcanzan unas cotas de dificultad que superan por mucho la capacidad de procesamiento de nuestro cerebro. Aunque nuestra mente tiene capacidades increíbles, en muchos aspectos muchísimo más potente que cualquier ordenador actual, también tiene sus limitaciones y una de ellas la encontramos en el procesamiento y retención de información.

Aunque pueda sorprendernos, dicha limitación se aplica a todos los aspectos de nuestra vida cotidiana: los puntos a relacionar en un mapa, las cifras a manejar en una operación matemática, los elementos a memorizar en un ejercicio de lógica o incluso la cantidad de personas que somos capaces de conocer.

Pues bien, como adelantábamos antes, un estudio de la universidad de Oxford enfocaba este asunto aplicado precisamente a los mapas de metro, centrándose eso si en las redes de metro más complejas del mundo. Entre otras cosas encontramos que normalmente una persona no puede mantener la atención y memoria en m´as de cuatro elementos de su campo visual, lo que evidentemente dificultad establecer conexiones en la ruta si esta es complicada y contiene varios transbordos. Teniendo en cuenta que el punto de partida y el destino ya son en realidad dos elementos, eso nos deja un margen de dos puntos intermedios, complicándose la cosa cuando el número es mayor.

Además, si alguna vez habéis ido en metro probablemente recordéis los planos suelen diferenciar cada línea con un número y un color. Pues bien, resulta que estos datos adicionales sobrecargan aún más nuestra capacidad de procesamiento, dificultado más todavía la tarea. Lo peor probablemente sea que pese a que estos datos son una dificultad añadida, no pueden ser eliminados pues son fundamentales para que sepamos que ruta hemos de tomar para llegar a nuestro destino.

De forma similar al llamado número de Dunbar, el equipo de Oxford concluyó que el máximo de conexiones en total que puede tener un mapa para que lo podamos entender de forma global es de 250, mucho menor de lo que suelen tener usualmente este tipo de transportes. Todo esto viene a explicar el porqué tantísima gente tiene problemas al utilizar el metro en rutas que no le son habituales







domingo, 17 de enero de 2016

Alzheimer Precoz: El Alzheimer menos conocido.

A día de hoy, por suerte o por desgracia la mayoría conocemos en que consiste la enfermedad de Alzheimer. Digo por suerte ya que así todos estamos más atentos para responder con prontitud cuando alguno de nuestros allegados comienza a padecer los primeros síntomas. También digo por desgracia refiriéndome al hecho de que se trata de una enfermedad relativamente frecuente, siendo la enfermedad neurodegenerativa más habitual (y según estudios, la 3ª causa de muerte más común tras el cáncer y las afecciones cardiovasculares).

Y a pesar de esa frecuencia y de la forma en que afecta a quienes la sufren, aún sabemos relativamente poco sobre ella. Aunque por suerte la investigación al respecto es incesante, aún queda mucho por saber. Por ejemplo, un aspecto de esta enfermedad poco conocido es su versión precoz.

Se considera Alzheimer de inicio precoz cuando afecta a una persona antes de que esta cumpla los 65 años. Normalmente afectará a individuos de entre 50 y 60 años pero los síntomas pueden aparecer mucho antes (alrededor de los 30 años o antes incluso).

La mayoría de la gente, cuando se le habla de sujetos que sufren de Enfermedad de Alzheimer o EA, piensa en personas de la 3ª edad que van perdiendo su memoria paulatinamente y por ello necesitan de asistencia las 24 horas del día. Aunque por supuesto hay bastante de verdad en ello, también hay que matizar algunos puntos. La enfermedad por ejemplo, avanza de forma progresiva, por lo que dividimos su progreso en tres fases cada una más grave que la anterior. En sus inicios, el paciente requerirá ayuda en tareas concretas pero su vida no se verá demasiado alterada. La EA avanzará hasta que llegue a sus fases finales donde se cumplirá el estereotipo de persona totalmente dependiente, aunque como hemos dicho no siempre se tratará de personas mayores, aunque si es lo más habitual.


Un problema en los casos de EA precoz es que al ser su aparición inesperada y temprana sus síntomas pueden confundirse y la enfermedad no atenderse hasta que esta está ya bastante avanzada. Un indicador bastante fiable es cuando hay familiares que padecen la enfermedad, de modo si esta ha aparecido durante varias generaciones en nuestra familia es buena idea acudir a un especialista y estar atentos.

Cuando decimos que el EA precoz puede confundirse es porque sus síntomas tempranos pueden en efecto malinterpretarse. Por ejemplo podría darse un diagnóstico erróneo de depresión, ansiedad o incluso desordenes de personalidad. No hace falta explicar que quienes sufren EA precoz suman un nuevo componente al sufrimiento que genera la enfermedad normalmente. El afectado verá como poco a poco sus capacidades cognitivas se verán disminuidas y además verá como este proceso empieza en un momento temprano de su vida. Así pues, además de las ayudas médicas y terapéuticas apropiadas, recae sobre los familiares y amigos la tarea de brindar todo el apoyo posible al enfermo.

Por supuesto, mucho se podría hablar de la EA, sus diferentes variantes y como afectan a cada uno, los principales indicios para un diagnóstico temprano y consejos tanto para los afectados como para los que forman el entorno del mismo. Sobre todo ello hablaré en futuras entradas del blog.

miércoles, 13 de enero de 2016

Tras las Navidades: Neuromarketing

Quizás os habéis dado cuenta de que el blog no ha sido actualizado en todas las navidades (o quizás estoy siendo demasiado optimista y nadie se ha dado cuenta!). Esto es por que decidí que sería mejor no acercarse al ordenador durante estas fiestas y he de decir que creo que fue una buena decisión. Ahora, acabadas ya las navidades, tengo una larga de listas sobre temas de los que me gustaría hablar, temas que me veían a la mente estos días y que no me gustaría dejarme en el tintero. Primero que todo, y en parte como introducción al resto de entradas que han de venir, me gustaría hablar un poco de los anuncios.

Es un tema difícil de evitar, pues si los anuncios ya son omnipresentes en general, en navidades nos asaltan sin piedad para lograr que compremos, que consumamos, cuanto más mejor: Colonias, juguetes, dulces... cada sector poblacional tiene su producto que será anunciado hasta la saciedad durante estas fechas. Como viene siendo habitual, aplicaremos el prisma psicológico para analizar la ciencia del marketing, porque sí, señores y señoras, tras el marketing hay ciencia y no precisamente poca.

El marketing es el conjunto de estrategias ideadas para que el público quiera consumir el producto que se le ofrece. Cuando el marketing nació, bastaba con un eslogan sencillo pero con gancho, una melodía pegadiza (los famosos jingles) o un logotipo vistoso. Cuando estas técnicas demostraron ser mucho más eficaces de lo que algunos esperaban, no tardaron en generalizarse y por tanto empezó una especie de guerra armamentística en versión publicitaria. Cada anunciante buscaba encontrar nuevas técnicas, más eficaces que las de la competencia, para así vender más que el resto. Un buen ejemplo serían los ya famosos mensajes subliminales:
Mmm... de repente me apetece ver futurama OTRA VEZ

Y así se fueron ideando un montón de técnicas que aún hoy se usan y funcionan, pese a que todos las conocemos. Aún así, el tiempo pasa y la ciencia avanza, para bien y para mal. Debido a esto acabaría naciendo el neuromarketing (neurociencias aplicadas al marketing).

El neuromarketing se basa entre otras en las técnicas de medición de la actividad cerebral (encefalografías, RMF, PET, etc) y otras respuestas fisiológicas. Esas técnicas se usan para poder estudiar en profundidad las respuestas de los sujetos ante diversos estímulos a fin de determinar cuales les resultan más agradables, atractivos e influyentes. Lo más importante, desde el punto de vista del anunciante, es encontrar en base a que tomamos nuestras decisiones, inclusive las que no sabemos expresar ya que lo hacemos de forma inconsciente. Se crea pues la paradoja de que a veces saben más de nosotros ellos, que nosotros mismos, al menos en cuanto a nuestras decisiones consumistas.

Existen múltiples ejemplos al respecto:

  • Huele a casino: Literalmente. Todos los casinos usan un ambientador similar y esto no es casualidad. Resulta que ciertos olores activan las regiones del cerebro encargadas de tomar riesgos. Sí, el objetivo es que quienes van al casino sean más proclives a apostar en jugadas menos favorables para ellos mismos. La banca gana (siempre).
  • Berska Strikes Back: Estas navidades fui un día a comer con la familia a un restaurante que no tenía hilo musical. Todos mencionamos que extraño era aquello, ya que a día de hoy no hay local que no tenga hilo musical y aunque hay muchos establecimientos que ponen música al tuntún, cada vez son más los que saben que la música nos afecta muy profundamente. Las grandes superficies tienden a usar música lenta para favorecer nuestro paso lento, que nos fijemos en más productos y compremos más cosas. Las tiendas de moda joven por su parte usan música más rápida, asociada con la fiesta, para que asocien la tienda con la próxima vez que vayan de marcha para que compren ropa nueva... y a su vez se asocia la fiesta con ir de compras. Un bucle infinito del consumismo, vaya.
  • Bienvenidos al mercadillo: ¿Nunca os ha pasado ir a una tienda de ropa y ver montones de ropa por ahí tirados? ¿Y que los trabajadores del lugar no parecen tener mucho interés en arreglar aquel desastre? Pues es que resulta que algunas franquicias de ropa instruyen directamente a sus empleados para que no arreglen esos montones, o que al menos no lo hagan con demasiada prisa. Parece ser que esto es debido a que nuestro cerebro tiene a asociar ese desorden con precios más baratos.
  • Candy Crash Saga, Ninja Saga, Bubble Witch Saga, Saga Saga... Últimamente todo parece llamarse saga y esto es también por que asociamos las palabras con experiencias pasadas así que cada marca se aprovecha del éxito de otras, pero no era eso de lo que quería hablar... Si nos fijamos, estos juegos (la mayoría para móvil al ser el nuevo medio a explotar por las empresas del sector) se basan en mecánicas muy sencillas y vistosas (con muchos colores, sonidos, formas geométricas muy definidas y muchas explosiones con lucecitas al ganar). Todo ello debería recordarnos al primer punto, los casinos, pues aquellos comparten estas características ya que tienen en ambos casos como objetivo convertir a sus consumidores en auténticos adictos. Sólo lo diré una vez, ni os acerquéis a ellos!
  • Como contrapunto, quisiera añadir que el neuromarketing es una disciplina joven y por tanto no siempre acierta. Un buen ejemplo es el uso de modelos generalmente valorados como gente atractiva y muchas veces incluso en una actitud que alude a la sexualidad. Si bien su uso en los anuncios aumenta en parte la atención del espectador, no siempre se asocia con el producto, de manera que capta la atención pero no vende mejor. Por supuesto, hay que tener en cuenta además que ninguna técnica afecta a todos de la misma forma y es por ello que los anuncios se enfocan a un público objetivo.
Creemos que sólo nosotros mandamos sobre nuestras propia persona, pero quién auténticamente nos gobierna es nuestro cerebro y este a su vez es bastante menos racional de lo que queremos pensar. Por tanto es una buena idea conocer como funciona si queremos protegernos de quienes quieren aprovecharse de ello. Por eso retomaré este tema en breve.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

¿Sabías que... la lengua materna nunca se olvida?

Más de uno dirá que eso ya lo sabía y sin embargo no son pocos los casos que se conocen de gente que por diversas razones emigra a regiones donde su lengua originaria no se habla habitualmente y la acaban perdiendo... bueno, hasta cierto punto.

Del aprendizaje de idiomas sabemos muchas cosas, como que es el cerebro el que crea representaciones de los estímulos sonoros que le llegan y las va componiendo hasta que crea el patrón que conocemos por el nombre de lenguaje. Sin embargo hasta hace relativamente poco los investigadores no tenían claro si este patrón podía llegar a perderse por el desuso o bien permanecía para siempre ahí. Ahora sin embargo ya podemos confirmar que esas representaciones neuronales tienen un carácter persistente y resisten el paso de los años aún si no se usan.

Hace aproximadamente un año se publicaba en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) un estudio al respecto. Tomando como sujetos de estudio a 48 niñas adoptadas por padres que hablaban una lengua distinta a la que les era propia a las pequeñas, se descubrió que el cerebro humano  reconocía el idioma materno incluso al pasar tiempo sin usarlo.

La base teórica del experimento es que el aprendizaje del lenguaje ocurre incluso cuando los niños aún no saben hablar. Aunque no hayan dicho aún una sola palabra, registran el idioma que escuchan en sus primeros días.

Vale la pena destacar que las niñas tenían una edad de entre 9 y 17 años cuando se realizaron las mediciones. También se diferenció entre ellas según el uso que le habían dado a su idioma de origen desde el nacimiento:
  • Monolíngües: Nunca llegaron a escuchar su idioma de origen.
  • Adopciones tempranas: Antes de cumplir los 3 años, por lo que nunca llegaron a usar la lengua materna.
  • Bilingües: Aprendieron los dos idiomas.

Lo sorprendente del estudio es que los investigadores encontraron que las niñas del grupo bilingüe y las que fueron adoptadas antes de los tres años, tuvieron reacciones en sus actividades cerebrales muy similares cuando escuchaban dicho idioma materno. Por supuesto, el grupo que no había escuchado nunca ese idioma, no tuvo dicha reacción neuronal.

Los propios investigadores recalcan la utilidad del estudio no solo al señalar las ventajas que puedan tener quienes quieren volver a aprender un idioma que ya conocían, sino también para entender mejor como consigue el cerebro tener esa plasticidad tan característica de los niños para aprender los primeros sonidos que experimentan y determinar que forman un lenguaje.

lunes, 7 de diciembre de 2015

La Constitución Española, sus principios y los derechos que confiere a los ciudadanos.

Ayer mismo fue el aniversario de la Constitución, y no veo día mejor para revisar un poco la llamada Carta Magna, sobre todo desde el punto de vista que más afecta directamente a los ciudadanos: los principios generales y derechos fundamentales. Y así aquellos que estén estudiando oposiciones pueden repasar este tema, que siempre aparece en todos los temarios, tanto nacionales como a nivel local.

La Constitución, la de 1978 (ha habido otros muchas, por supuesto) es la norma suprema actual del ordenamiento jurídico, a la que por tanto hemos de someternos todos, tanto los poderes públicos como nosotros los ciudadanos.

El día 6 se celebra su aniversario, tomando referencia el día en que fue ratificada, pero en realidad para que viera la luz hizo falta un proceso complejo. Primero se dio una ponencia constitucional que redactó el borrador, luego las Cortes Generales aprobaron el texto. En un referéndum nacional el pueblo español la ratificó, siendo luego el Rey quién la sancionó y promulgó. Finalmente se publicó y solo entonces entró por fin en vigor. Es interesante ver que simbólicamente participaron en su creación tanto el poder legislativo, como los ciudadanos y el Rey.

El resultado es una Constitución cuyas características definitorias son su rigidez, consensuada, su origen popular, su texto necesitado de ampliación y pese a ello su extensión. Es por todo ello que tenemos un texto que muchas veces parece requerir una actualización/ampliación y que pese a ello, está blindada contra cualquier cambio importante.

En su primer artículo ya quedan definidos sus valores nucleares: España se configura como un estado social, democrático y de derecho, que tiene por valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

La libertad y la igualdad por cierto, deberán ser promovidas por los poderes públicos, de manera que estas sean reales y efectivas (si esto a día de hoy es así o no, ya lo dejo al juicio de cada uno).

A continuación, listaré algunos de los derechos y libertades recogidos en el Capítulo 2º el Título 1º, comentándolos brevemente. Nótese que esta lista no está completa, pues prefiero explicar ciertos derechos ampliamente en vez de sólo mencionarlos todos.

  • Derecho a la vida y a la integridad física y moral: Este derecho es la manifestación expresa de que todos tenemos como derecho primordial nuestra propia vida, sin que nadie pueda legalmente acortarla ni menoscabar nuestra salud física o psíquica. Es por ello que a día de hoy no hay penas basadas tratos inhumanos como la tortura o la muerte.
  • Libertad ideológica, religiosa y de culto: quisiera al respecto comentar que todos tenemos libertad a pensar y creer en lo que queramos, no obstante a priori queda prohibida toda acción que imponga al resto de individuos nuestra forma de pensar. Este es un punto de conflicto pues muchas veces los grupos religiosos tienden a querer imponer sus creencias sobre otros enarbolando su “verdad” como argumento.
  • Derecho a la libertad y a la seguridad: Este es simple. No se puede detener/retener a alguien sin motivo. En caso de ser necesario por indicios de haberse cometido algún delito, el detenido pasa inmediatamente a disposición judicial. También hay otros casos en que se puede dar esa limitación de libertad, como por ejemplo en casos donde sea necesario para garantizar la integridad de la persona o de quienes le rodean. Esto se refiere normalmente a trastornos mentales que puedan ser peligrosos en algún sentido. Se trata de una forma de "detención regular de un enajenado" prevista en el Convenio Europeo de Derechos Humanos y amparada por el Tribunal Constitucional.
  • Derecho al honor, la intimidad personal y familiar y a la propia imagen: Este derecho protege la imagen personal de los ciudadanos, garantizando que nadie puede difundir datos falsos o inmiscuirse en su vida privada. Por supuesto, este derecho se desarrolla en otras leyes. Relacionado con este derecho está el de Secreto de las Comunicaciones, que garantiza protección contra las escuchas ilegales. Obviamente hay excepciones a estos principios, sobre todo cuando sobre los implicados recaen sospechas de haber cometido ciertos delitos.
  • Libertad de expresión: Se divide en libertad de creación literaria, artística, científica, técnica, de cátedra, de comunicar y de recibir información. Básicamente se entiende que todos podemos crear material artístico o científico a nuestro criterio, siempre que no difundamos información falsa haciéndola pasar como verdadera. Lo mismo se aplica a la parte que otorga libertad de cátedra.
  • Derechos de reunión, asociación, participación política, sindicación, de huelga: todos ellos son una expresión el carácter social de la humanidad. Buscamos siempre agruparnos con nuestros semejantes, ya sea para participar en actividades de ocio como para defender nuestros derechos, nuestras ideas y buscar que los poderes políticos las representen.
  • Derecho al principio de legalidad: Que entre otras cosas, dicta que las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad se orientan hacia la reeducación y reinserción social. Relacionado con esto encontramos a los psicólogos de servicios sociales, los psicólogos forenses y los que trabajan en entornos penitenciarios.
Posteriormente se desarrollan otros derechos y deberes de los ciudadanos:
  • Deber de defensa: Aunque se cita el derecho a la objeción de conciencia, sigue existiendo este deber. Actualmente, podría ser discutible si su redacción se ajusta a la realidad política e ideológica del país. Una vez, os dejo pensando en ello, y posiblemente algún día me extienda en ello.
  • Derecho de hombres y mujeres a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica. La ley deja al desarrollo de una ley posterior los detalles de este derecho. En lo personal, algún día me gustaría ver este artículo actualizado de tal forma que hiciera referencia a las personas, en lugar de a cada sexo por separado. 
  • Derecho y deber al trabajo: Este artículo es el que debería impulsar todas las políticas del gobierno para que todos los ciudadanos tengan un trabajo, pero por desgracia como ya sabemos tal cosa dista mucho de ser una realidad efectivamente.
  • Regulación de la ley del régimen jurídico de los colegios profesionales i del ejercicio de profesiones tituladas: Este artículo es la base sobre la que se sostiene la creación de los colegios oficiales como el de psicólogos, que estructura y ordena el funcionamiento de nuestra profesión.
Y con esto, acabamos nuestro repaso a la Constitución, desde el punto de vista de un opositor de psicología.

martes, 17 de noviembre de 2015

Lo que nunca nos cuentan sobre el experimento de Stanford

Quizás os suene de algo, y cuando digo quizás es que con toda probabilidad habéis oído alguna vez algo sobre este experimento. Y si no, descuidad:
https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_la_c%C3%A1rcel_de_Stanford

¡Alabada sea la Wikipedia!
La popularidad de este experimento es tal, que ha inspirado varias películas, capítulos de series, relatos escritos, etc. Y no es para menos, la verdad.

El experimento arranca con una premisa muy básica: Si te tratan como a un preso, te conviertes emocional, física y psicológicamente en un preso. Tu identidad previa se anula y queda sustituida debido a los repentinos cambios en tu ambiente. Lo mismo se aplica para cualquier otro papel que se adjudique al sujeto con suficiente intensidad.

En 1971 (en pleno Agosto, con todo el calor) nueve californianos se vieron involucrados en el famoso experimento de Stanford. Resumiendo, Philip Zimbardo, un psicólogo social, enroló a 21 estudiantes en un curioso experimento, asignando a cada uno de ellos un papel al azar, bien como guardias o como presos. Tras ello, entraron dentro de una falsa cárcel y allí, en pocos días (se pretendía llegar a las dos semanas pero a los seis días se tuvo que dar por terminado) y de forma espontánea empezaron las agresiones verbales, las torturas y como es lógico, los motines de los presos. La conclusión de Zimbardo es que debido a la situación y roles adjudicados, los sujetos se transformaron, a efectos prácticos, en presos y guardias.

Dicho experimento tuvo tanto éxito que viene referenciado en la práctica totalidad de los manuales de psicología social. Cualquier estudiante de psicología te podrá hablar del evento en cuestión, seguramente debatiéndose entre la fascinación y el puro horror ante la capacidad que tiene una persona cualquiera para convertirse en un monstruo.

Estos hechos se suelen citar cuando se habla de abusos por parte de las fuerzas policiales o militares. Y aunque este sería un fenómeno digno de analizar, lo dejaremos para otro día. Hoy me gustaría ahondar más en el tema Standford, pero no en la historia que ya conocemos, para eso pueden leer cualquier manual o artículo de psicología que hable del tema.

La interpretación de los resultados por parte de Zimbardo, y esto es algo de lo que se puede hablar muchísimo, han sido puestas en duda muchas veces ya. Las primeras críticas no tardaron en llegar, de la mano de Banuazizi y Movahedi quienes aludieron a la mismísima presentación del experimento, la cuál según ellos predisponía a sus participantes a asumir sus papeles pertinentes. Se les preparaba por ejemplo, para tratos opresivos y hostiles, con lo que los presos esperaban malos tratos desde el inicio.

Además por aquellos años se destapaban continuamente casos de abusos y brutalidad por parte de los guardias hacía los presos en cárceles reales de E.E.U.U (siendo este uno de los motivos de Zimbardo para realizar el experimento) con lo cual queda aún más claro la idea previa que tendrían los sujetos sobre lo que podían encontrarse en aquel simulacro.

También son importantes las instrucciones recibidas por los guardias. Los presos fueron detenidos de una forma intencionalmente humillante, desnudándolos, cacheando hasta el último rincón de su cuerpo, poniéndoles un uniforme y grilletes en sus tobillos. Como años más tarde Zimbardo admitiría, él tuvo un papel más directo de lo que se dijo en aquel entonces, efectuando el papel de director de la prisión y ejerciendo como tal para que los guardias lo vieran como una figura de referencia (que evitaba conscientemente coartar cualquier impulso violento que tuvieran los sujetos). El silencio de Zimbardo fue posiblemente interpretado como aprobación.


Años más tarde, Carlo Prescott escribiría una carta a un periódico local donde confesaría arrepentirse profundamente de haber participado en aquello, e incluso acusó a Zimbardo de haber manipulado el comportamiento de los guardias para producir los resultados buscados. No es el único de los involucrados que ha dicho algo similar.

No podemos finalizar nuestro análisis del experimento sin detenernos un momento en la metodología del mismo, pues un experimento con una mala metodología queda totalmente invalidado. Para aquellos acostumbrados al entorno científico resultará sencillo comprobar la total ausencia de dobles ciegos, grupos control, controles de variables, etc. También se lo ha criticado por problemas de generalizabilidad, validez ecológica, sesgo en la selección de participantes y problemas éticos, entre otros. Como mínimo es para dudar un poco de los resultados obtenidos.

Y hubiera quedado en eso, dudas, si no hubiera sido por que en el año 2002 se llevó a cabo de nuevo el experimento. Haslam y Reicher tuvieron el honor de realizar un experimento similar, pero con un mejor control del mismo, aunque posiblemente esta repetición de la jugada os suene menos y es debido seguramente a que es bastante menos impresionante, ya que los resultados no fueron ni remotamente similares.
Comparando ambos experimentos, no es de extrañar que el original no fuera publicado en ninguna revista de psicología social con cierto prestigio, pero aún así a Zimbardo se le sigue citando en discusiones serias de sociología y psicología, así como en los pertinentes manuales.

Para aquellos que sientan curiosidad por saber como diantres llegó entonces a ser tan conocido el dichoso experimento de Standford, nos toca investigar lo que pasó dos meses después de realizarse el mismo, antes de que se pudiera haber hecho cualquier análisis en condiciones. Sucedió que Philip Zimbardo fue invitado como experto en la llamada "comisión para la reforma de prisiones" del congreso estadounidense.

Allí, Zimbardo explicó su investigación y por lo visto la supo vender muy bien. Describió a sus colaboradores como los mejores en sus respectivos campos, así como también dijo que guaridas y presos no recibieron instrucciones concretas y que eran libres de crear sus propias reglas para la convivencia entre ambos grupos, entre otras cosas.

La conclusión que dio a la comisión fue que los participantes en conjunto, no habían sido capaces de diferenciar entre el rol que se les adjudicó y su personalidad anterior, de forma que se habían visto atrapados por las circunstancias, desatando el lado más oscuro de la naturaleza humana.

Si, habéis leído bien: Efecto Lucifer
Esta actitud por parte de Zimbardo seguiría igual durante mucho tiempo y tal fue el impacto que causó que cuando al fin se publicaron análisis serios sobre el experimento unos dos años más tarde, con las citadas críticas, ya era demasiado tarde como para lograr extirpar del imaginario público la imagen del ser humano desalmado y totalmente controlado por las circunstancias.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Psicología XD o "¿Por qué nos reímos?

Todos tenemos un amigo que se ríe por cualquier cosa, o un conocido que hace chistes que sólo él entiende. Si nos detenemos a pensarlo, es curioso lo distintos que somos unos de otros en cuanto a humor se refiere y no es de extrañar ya que son muchos los factores que influyen en ello.

Aunque nos parezca increíble, estos factores no son solamente ambientales, sino que recientes estudios parecen afirmar que nuestra genética tiene bastante que ver en ello. Mejor tenerlo en cuenta la próxima vez que alguien no se ría de nuestras bromas.

Parece ser que una variación del gen 5-HTTLPR, regulador de la serotonina, es el causante de nuestras expresiones positivas, como reírse, las sonrisas, etc.
¡Misterio resuelto!
Bueno, bueno, pero tan sencillo no iba a ser... los entresijos de la mente humana tienden a ser mucho más enrevesados. A día de hoy existe aún debate al respecto del origen del humor. En primer lugar, tenemos a los científicos que creen que las diferencias entre individuos se producen por variaciones del ADN como la mencionada (sentido del humor innato), mientras que otros estudiosos opinan que el humor se trata de un rasgo aprendido que se ve influido por el entorno (humor adquirido). Como suele pasar en estos casos, es muy probable que acabe siendo cierta la tercera opción: que todos tengan razón, al menos en parte.

De echo, los datos empíricos parecen indicar que la genética nos da un potencial y que luego este se desarrolla según nos trate la vida. No es sólo que seremos más risueños o menos, sino que nuestro conocimiento de ciertas materias nos predispone a percibir como gracioso un estímulo concreto (lo cual explica los inside jokes o bromas privadas, que se dan dentro de un grupo concreto de gente).
Hay casos extremos, algunos podemos acabar quedándonos sin respiración de tanta risa que tenemos mientras los otros nos miran y se preguntan que hacemos ahí en el suelo tirados y con ese color morado tan raro.
Pero hay un elemento clave que hay que tener en cuenta. Que una cosa nos haga gracia o no solemos decidirlo según lo que nos sorprenda. Un chiste o broma funciona de la siguiente manera:
-Se presenta una situación concreta.
-Se crea una situación que debe resolverse.
-Se resuelve, pero de una manera coherente con el  resto del discurso, pero que no esperamos, pues no es lógica. 
-Nos sorprendemos y reaccionamos con la risa.

Un chiste de ejemplo: "Van dos en moto y se cae el de en medio". Si nunca lo hemos oído antes, es posible que nos riamos ante lo absurdo de la situación. En cambio si ya nos lo sabemos, se pierde ese factor sorpresa y la risa va perdiendo intensidad, hasta que no ocurre siquiera. Por supuesto todo esto ocurre tras un raudo análisis mental, con lo que si nos resulta ofensivo no nos hará gracia... aunque a veces nuestro inconsciente nos traicione y nos reímos, para luego sentirnos culpables.

Por último, es posible que un chiste o broma sea muy conocido pero nos haga igualmente gracia. Si en su momento nos gustó mucho, es posible que evoque recuerdos y junto con ellos revivimos esa sensación que nos produjo la primera vez. Y en esto se basan los chistes recurrentes. Y con esto, terminamos por hoy.

-Venga lectores, a casita.
-Ya estamos.
-¡Qué rápidos somos!