Por tercera semana os ofrezco los mejores consejos, artículos e investigaciones referentes al mundo de la psicología que me he encontrado durante la semana pasada:
Se publican en el BOE las bases para la próxima convocatoria del PIR.
La comunicación casi humana de los delfines.
La vuelta el cole, también para educación especial.
Y unos cuantos más pero en la lengua de Shakespeare:
Como afecta el estrés a las probabilidades de embarazo.
El Alzheimer, mucho más que perder la memoria.
Una posible explicación a la moda de los selfies.
Como los juegos de fantasía mejoran la imaginación de los pequeños.
Aprende a detectar cuando alguien tiene pensamientos suicidas.
Una divertida explicación sobre qué es la asexualidad.
Un último pensamiento, ya se que el inglés es el idioma de la ciencia pero aún así resulta abrumadora la cantidad de material que se publica en inglés en comparación con un modesto número de estudios en castellano u otros idiomas (aunque la mayoría son traducidos a la larga, eso si).
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lunes, 19 de septiembre de 2016
Resumen semanal ¿qué hay de nuevo en psicología? - No hay dos sin tres
domingo, 17 de enero de 2016
Alzheimer Precoz: El Alzheimer menos conocido.
A día de hoy, por suerte o por desgracia la mayoría conocemos en que consiste la enfermedad de Alzheimer. Digo por suerte ya que así todos estamos más atentos para responder con prontitud cuando alguno de nuestros allegados comienza a padecer los primeros síntomas. También digo por desgracia refiriéndome al hecho de que se trata de una enfermedad relativamente frecuente, siendo la enfermedad neurodegenerativa más habitual (y según estudios, la 3ª causa de muerte más común tras el cáncer y las afecciones cardiovasculares).
Y a pesar de esa frecuencia y de la forma en que afecta a quienes la sufren, aún sabemos relativamente poco sobre ella. Aunque por suerte la investigación al respecto es incesante, aún queda mucho por saber. Por ejemplo, un aspecto de esta enfermedad poco conocido es su versión precoz.
Se considera Alzheimer de inicio precoz cuando afecta a una persona antes de que esta cumpla los 65 años. Normalmente afectará a individuos de entre 50 y 60 años pero los síntomas pueden aparecer mucho antes (alrededor de los 30 años o antes incluso).
La mayoría de la gente, cuando se le habla de sujetos que sufren de Enfermedad de Alzheimer o EA, piensa en personas de la 3ª edad que van perdiendo su memoria paulatinamente y por ello necesitan de asistencia las 24 horas del día. Aunque por supuesto hay bastante de verdad en ello, también hay que matizar algunos puntos. La enfermedad por ejemplo, avanza de forma progresiva, por lo que dividimos su progreso en tres fases cada una más grave que la anterior. En sus inicios, el paciente requerirá ayuda en tareas concretas pero su vida no se verá demasiado alterada. La EA avanzará hasta que llegue a sus fases finales donde se cumplirá el estereotipo de persona totalmente dependiente, aunque como hemos dicho no siempre se tratará de personas mayores, aunque si es lo más habitual.
Y a pesar de esa frecuencia y de la forma en que afecta a quienes la sufren, aún sabemos relativamente poco sobre ella. Aunque por suerte la investigación al respecto es incesante, aún queda mucho por saber. Por ejemplo, un aspecto de esta enfermedad poco conocido es su versión precoz.
Se considera Alzheimer de inicio precoz cuando afecta a una persona antes de que esta cumpla los 65 años. Normalmente afectará a individuos de entre 50 y 60 años pero los síntomas pueden aparecer mucho antes (alrededor de los 30 años o antes incluso).
La mayoría de la gente, cuando se le habla de sujetos que sufren de Enfermedad de Alzheimer o EA, piensa en personas de la 3ª edad que van perdiendo su memoria paulatinamente y por ello necesitan de asistencia las 24 horas del día. Aunque por supuesto hay bastante de verdad en ello, también hay que matizar algunos puntos. La enfermedad por ejemplo, avanza de forma progresiva, por lo que dividimos su progreso en tres fases cada una más grave que la anterior. En sus inicios, el paciente requerirá ayuda en tareas concretas pero su vida no se verá demasiado alterada. La EA avanzará hasta que llegue a sus fases finales donde se cumplirá el estereotipo de persona totalmente dependiente, aunque como hemos dicho no siempre se tratará de personas mayores, aunque si es lo más habitual.
Un problema en los casos de EA precoz es que al ser su aparición inesperada y temprana sus síntomas pueden confundirse y la enfermedad no atenderse hasta que esta está ya bastante avanzada. Un indicador bastante fiable es cuando hay familiares que padecen la enfermedad, de modo si esta ha aparecido durante varias generaciones en nuestra familia es buena idea acudir a un especialista y estar atentos.
Cuando decimos que el EA precoz puede confundirse es porque sus síntomas tempranos pueden en efecto malinterpretarse. Por ejemplo podría darse un diagnóstico erróneo de depresión, ansiedad o incluso desordenes de personalidad. No hace falta explicar que quienes sufren EA precoz suman un nuevo componente al sufrimiento que genera la enfermedad normalmente. El afectado verá como poco a poco sus capacidades cognitivas se verán disminuidas y además verá como este proceso empieza en un momento temprano de su vida. Así pues, además de las ayudas médicas y terapéuticas apropiadas, recae sobre los familiares y amigos la tarea de brindar todo el apoyo posible al enfermo.
Por supuesto, mucho se podría hablar de la EA, sus diferentes variantes y como afectan a cada uno, los principales indicios para un diagnóstico temprano y consejos tanto para los afectados como para los que forman el entorno del mismo. Sobre todo ello hablaré en futuras entradas del blog.
jueves, 1 de octubre de 2015
Psicopatología: El vocabulario nos protege.
A estas alturas todos conocemos, aunque sea de oídas, lo que es la demencia. Conforme más conocemos sus efectos más miedo nos da, pero también sabemos mejor como nos podemos proteger frente a ella. Algunos estudios recientes por ejemplo, nos indican que tener un buen vocabulario es un factor protector frente a esta enfermedad.
Los resultados indicaron que existían más probabilidades de deterioro cognitivo ligero en quienes tenían un menor nivel de vocabulario. La conclusión de los investigadores es que a más vocabulario, más reserva cognitiva y más protección frente al deterioro.
Investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela han estudiado como influye este fenómeno en nuestra reserva cognitiva (la capacidad del cerebro para compensar la pérdida de funciones).
Se tomó el vocabulario como un indicador de la inteligencia cristalizada. Dicha inteligencia representa la capacidad en habilidades que el sujeto ya ha aprendido anteriormente). Se usó una muestra de 326 personas, todas mayores de 50 años. 222 de ellos estaban sanos, mientras que 104 individuos padecían deterioro cognitivo.
Entre otras cosas se tomó nota de los años que habían estado escolarizados, la complejidad de los empleos que habían tenido, sus hábitos de lectura y por supuesto su nivel de vocabulario. Para todo ello se usaron varias pruebas como el WAIS (Escala Wechsler de Inteligencia para Adultos) y el test de vocabulario de Peabody.
Ya sabíamos la importancia de cultivarse y aprender cada día más cosas, pero ahora también sabemos que es importante por más cosas de lo que creíamos. Siempre recomiendo que la gente invierta el tiempo que tenga libre en leer (novelas, estudios científicos, revistas, blogs, etc.), pero a partir de ahora tendré una razón más.
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